Este proyecto surge ante la falta de lugares de reunión y formación para la infancia y la juventud en el sector de Pachacamac (Lima, Perú). Con el apoyo de Misión América, la parroquia Cristo de Pachacamilla pone en marcha esta iniciativa para construir dos nuevos espacios de encuentro donde se impartirán talleres de música, bailes regionales y formación en valores.
El entorno se caracteriza por familias trabajadoras y, en muchos casos, hogares desestructurados que necesitan alternativas sanas para sus hijos. El objetivo es ofrecer un refugio seguro donde los niños y jóvenes puedan crecer como personas, aprender a tocar la guitarra o practicar danzas tradicionales, fomentando así la convivencia y el sentido de comunidad en el barrio.
Los beneficiarios directos son 200 niños y 150 jóvenes de la zona. Gracias a estos nuevos salones, podrán recibir una educación integral que combine el aprendizaje artístico con la formación humana, dándoles la oportunidad de desarrollar sus talentos y participar activamente en la vida de su parroquia y su entorno.

