En la misión de Ngovayang, al sur de Camerún, la etnia pigmea Bagyeli vive una situación de fuerte marginación social. Gracias a la financiación de la Fundación Conchita Regojo y el apoyo de Misión América, las hermanas de la Pureza de María mantienen este Hogar que permite a las niñas de esta tribu estudiar, algo que sería imposible desde sus poblados por la enorme distancia y la falta de recursos.
El proyecto no solo garantiza la asistencia al colegio, sino que ofrece un entorno seguro donde se cubren todas las necesidades básicas: alimentación, salud, vestimenta y acompañamiento educativo. Además, se trabaja intensamente con las familias para sensibilizarlas sobre la importancia de la educación y lograr que las niñas completen su formación sin abandonar la escuela.
Los beneficiarios directos son 40 niñas bagyeli que residen en el hogar. Gracias a este apoyo, se han podido renovar materiales escolares y libros, mejorar la calidad de la alimentación y realizar el mantenimiento necesario en la casa para que estas pequeñas crezcan y aprendan en un lugar digno y acogedor.




